Ingredientes:

  • 400g de carne picada de ternera (80/20)
  • 200g de carne picada de cerdo
  • 1 huevo grande
  • 50g de miga de pan fresco
  • 60ml de leche entera
  • 2 dientes de ajo rallados
  • 10g de perejil fresco picado
  • 150g de queso Mozzarella cortado en cubos de 1.5 cm
  • 30g de harina de trigo
  • 30ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5g de sal
  • 2g de pimienta negra

Instrucciones:

  1. En un bol pequeño, desmenuza los 50g de miga de pan y vierte los 60ml de leche. Deja que absorba todo el líquido hasta formar una pasta. Esto evita que el pan robe humedad a la carne.
  2. En el bol grande, combina la ternera y el cerdo con el ajo rallado, el perejil, la sal y la pimienta. Añade el huevo y la pasta de pan. Mezcla con movimientos envolventes, sin amasar en exceso.
  3. Divide la carne en porciones de unos 40-50g. Aplasta una porción en la palma de tu mano, coloca un cubo de 1.5 cm de mozzarella en el centro y cierra la carne a su alrededor. Asegúrate de que no queden grietas visibles.
  4. Pasa cada esfera ligeramente por los 30g de harina de trigo. Sacude el exceso; solo buscamos una película finísima que ayude al dorado.
  5. Calienta los 30ml de aceite en la sartén a fuego medio alto. Cuando el aceite empiece a brillar, añade las albóndigas. Bajo ningún concepto llenes la sartén; deja espacio entre ellas.
  6. Cocina durante 3-4 minutos por lado, moviéndolas con suavidad. Debes escuchar un siseo constante, señal de que la humedad se está evaporando y la costra se está formando.
  7. Si las prefieres más hechas, baja el fuego al mínimo y tapa la sartén durante los últimos 5 minutos. Esto crea un ambiente de vapor que funde el queso sin quemar el exterior.
  8. Saca las albóndigas a un plato y déjalas reposar 2-3 minutos. Esto permite que los jugos internos se redistribuyan y el queso se asiente, evitando que salga disparado al primer corte.