Ingredientes:

  • 1 taza (150g) de almendras enteras tostadas con piel (sin sal)
  • 1 taza (200g) de azúcar blanca granulada
  • 1 taza (240ml) de agua
  • 1 cucharadita (5ml) de extracto de vainilla

Instrucciones:

  1. En la cazuela, combinar las almendras, el azúcar, el agua y la vainilla. Asegurarse de que el azúcar se humedezca bien.
  2. Llevar la mezcla a fuego alto hasta que hierva.
  3. Bajar el fuego a medio-bajo. Cocinar, removiendo constantemente con la cuchara de madera, durante 20-30 minutos.
  4. Continuar removiendo mientras el agua se evapora. Observarás que el azúcar se concentra y comienza a formar una pasta blanca en el fondo de la cazuela.
  5. Subir ligeramente el fuego a medio-alto (con cuidado de no quemar). Continuar removiendo sin parar hasta que el azúcar se caramelice y se adhiera a las almendras, dándoles un color dorado.
  6. Retirar las almendras garrapiñadas de la cazuela y extenderlas rápidamente sobre el papel de hornear o el tapete de silicona, separándolas con cuidado para que no se peguen unas a otras.
  7. Dejar enfriar completamente a temperatura ambiente antes de guardar.