Ingredientes:
- 4 huevos grandes (a temperatura ambiente, claras y yemas separadas)
- 150 gramos de azúcar granulada
- 150 gramos de harina de trigo (de repostería, cernida 2-3 veces)
- Mantequilla y harina (o spray antiadherente, para el molde)
Instrucciones:
- Precaliente el horno a 180°C (350°F). Engrase y enharine un molde redondo de 20 cm o forre la base con papel de hornear.
- Cierna la harina dos o tres veces para airearla. Separe las claras de las yemas con mucho cuidado.
- Bata las yemas con la mitad del azúcar (75g) hasta que la mezcla esté muy pálida, cremosa y haya duplicado su volumen (punto de letra). Reserve.
- En el otro bol, limpio y seco, monte las claras a velocidad media-alta. Cuando empiecen a espumar, añada el resto del azúcar (75g) poco a poco, batiendo hasta alcanzar picos firmes y brillantes (Punto de Nieve).
- Con una espátula, añada la mezcla de yemas sobre las claras a punto de nieve. Incorpore suavemente con movimientos envolventes y de abajo hacia arriba. No mezcle vigorosamente.
- Vierta la harina cernida en tres tandas sobre la mezcla. Continúe mezclando con movimientos envolventes y delicados, asegurándose de que toda la harina se integre sin apelmazar la masa. Deje de mezclar justo cuando ya no vea harina seca.
- Vierta la masa inmediatamente en el molde preparado. Hornee durante 30 a 35 minutos. Importante: No abra el horno durante los primeros 25 minutos.
- El bizcocho estará listo cuando, al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. Retire del horno, deje enfriar en el molde 5 minutos. Desmolde y deje enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortar o decorar.