Ingredientes:
- 2 baguettes artesanales (de 15 cm cada una)
- 20 g de mantequilla sin sal
- 300 g de solomillo de ternera (cortado en medallones de 2 cm)
- 5 g de sal marina
- 2 g de pimienta negra recién molida
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 100 g de queso Brie en lonchas finas
- 1 cebolla morada pequeña (cortada en juliana)
- 40 ml de vino tinto
- 10 g de azúcar moreno
Instrucciones:
- Saltea la cebolla en la sartén a fuego medio con aceite hasta que esté translúcida. Nota: No la quemes, solo queremos que suavice.
- Añade el azúcar y el vino tinto a la cebolla. Sube el fuego y reduce 3-4 minutos hasta que el líquido sea un jarabe espeso y brillante. Retira y reserva.
- Limpia la sartén con un papel y caliéntala con el aceite hasta que empiece a humear ligeramente.
- Sazona el solomillo con sal y pimienta justo antes de cocinar. Nota: Si salas antes, la carne soltará agua y no se sellará.
- Sella la carne 2 minutos por lado hasta que veas una costra marrón oscura y el centro quede rosado.
- Retira la carne y déjala reposar 2 minutos sobre una tabla. Nota: Esto redistribuye los jugos para que no mojen el pan.
- Abre los panes y unta la mantequilla generosamente.
- Tuéstalos en la misma sartén de la carne hasta que estén dorados y crujientes, aprovechando los jugos que quedaron.
- Coloca las lonchas de queso Brie sobre el pan tostado mientras aún está caliente.
- Añade los medallones de solomillo y corona con la reducción de cebolla al vino tinto.