Ingredientes:

  • 500g de papas harinosas (tipo Russet o Yukon Gold)
  • 30g de fécula de maíz (maicena)
  • 1 yema de huevo grande
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 100g de queso mozzarella en cubos pequeños
  • 50g de queso fresco artesanal
  • 100g de pan rallado panko
  • 40ml de aceite vegetal

Instrucciones:

  1. Cocer las papas. Pon los 500g de papas peladas en agua fría con sal y llévalas a ebullición hasta que un cuchillo entre sin resistencia.
  2. Escurre bien y prensa las papas mientras están calientes. Deja que el vapor escape durante 2 minutos para que el puré se seque un poco.
  3. Añade los 30g de maicena, la yema de huevo, la sal, la pimienta y el ajo en polvo. Mezcla con movimientos envolventes hasta tener una masa homogénea.
  4. Deja reposar la masa 10 minutos. Esto permite que el almidón se hidrate y la masa sea menos pegajosa al tacto.
  5. Toma una porción de masa, haz un hueco en el centro y coloca un cubo de mozzarella y un poco de queso fresco.
  6. Cierra la masa sobre el queso asegurándote de que no queden grietas. Si hay grietas, el queso escapará.
  7. Pasa cada bocadillo por el pan panko, presionando suavemente para que las hojuelas se peguen bien a la superficie.
  8. Vierte los 40ml de aceite en la sartén a fuego medio alto. Estará listo cuando un trocito de pan burbujee inmediatamente al caer.
  9. Cocina los bocadillos 3-4 minutos por lado hasta que luzcan un color ámbar intenso. No amontones las piezas; cocina en dos tandas si es necesario.
  10. Retira a un plato con papel absorbente y deja asentar 2 minutos antes de servir para que el queso termine de fundirse sin quemarte.