Ingredientes:
- 800 g de aguja de ternera o carrillera
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 250 ml de vino tinto
- 200 ml de caldo de carne concentrado
- 2 hojas de laurel
- 3 dientes de ajo machacados
- 10 g de sal marina
- 5 g de pimienta negra molida
- 4 piezas de pan ciabatta o baguette de masa madre (15 cm cada una)
- 2 cebollas blancas grandes
- 120 g de queso Gruyère rallado
- 15 g de mantequilla sin sal
- 5 g de azúcar moreno
Instrucciones:
- Calentar el aceite en la olla hasta que esté casi humeante. Añadir la ternera salpimentada y dorarla hasta obtener una costra color caoba en todas sus caras. Nota: Si echas mucha carne a la vez, la temperatura baja y la carne se cuece en lugar de sellarse.
- Retirar la carne y reservar en un plato.
- En la misma olla, aprovechar la grasa restante para sofreír el ajo y el laurel durante 1 minuto.
- Verter el vino tinto para desglasar el fondo, raspando con una cuchara de madera todos los jugos pegados. Cocinar 3 min hasta que el olor a alcohol desaparezca.
- Incorporar la carne reservada y el caldo de carne. Tapar la olla herméticamente.
- Cocinar a fuego mínimo durante 2.5 a 3 horas. Saber que está listo cuando la carne se deshilache con un tenedor sin hacer fuerza.
- Mientras la carne reposa fuera del fuego, saltear la cebolla picada con mantequilla y el azúcar a fuego muy bajo.
- Cocinar la cebolla durante 20 min hasta que tenga un tono dorado oscuro y una textura sedosa.
- Abrir el pan y tostar el interior ligeramente en una sartén con mantequilla.
- Colocar una base generosa de cebolla caramelizada, añadir la ternera deshilachada bañada en su propia salsa y cubrir con el queso Gruyère.
- Llevar al horno o grill durante 5 min hasta que el queso esté burbujeante y dorado.