Ingredientes:

  • 250 g de harina de trigo de fuerza
  • 300 ml de agua tibia
  • 30 g de mantequilla sin sal
  • 30 g de azúcar mascabado
  • 5 g de sal
  • 10 g de ralladura de limón
  • 3 huevos medianos
  • 50 g de azúcar glass
  • 1 l de aceite de girasol

Instrucciones:

  1. Calienta el agua en un cazo junto con la mantequilla, el azúcar, la sal y la ralladura de limón. Lleva la mezcla al punto justo antes del hervor, escuchando cómo empieza a burbujear suavemente.
  2. Retira el cazo del fuego e incorpora la harina de golpe. Remueve enérgicamente con una cuchara de madera hasta que la masa se desprenda de las paredes y se vea brillante. Nota: Este es el proceso de escaldado que cocina el almidón.
  3. Deja templar la masa durante 5 minutos. Es vital que no esté hirviendo al añadir los huevos, o podrías cocinarlos prematuramente.
  4. Incorpora los huevos uno a uno. Bate con fuerza después de cada adición hasta que la masa esté pegajosa y elástica. Verifica que la masa caiga formando un hilo grueso y lento.
  5. Calienta el aceite de girasol hasta alcanzar los 170°C. Puedes probarlo echando una pizca de masa; si sube inmediatamente chisporroteando, está listo.
  6. Con la ayuda de dos cucharas de café, deposita pequeñas porciones de masa en el aceite. No llenes la sartén, deja espacio para que circulen y no baje la temperatura.
  7. Fríe las esferas durante unos 3-5 minutos hasta que adquieran un tono caoba uniforme. Gíralas ocasionalmente con una espumadera para que crezcan simétricamente.
  8. Retira los buñuelos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  9. Espolvorea el azúcar glass mientras aún están templados. El calor hace que el azúcar se adhiera mejor a la superficie.