Ingredientes:
- 1 kg de calamares frescos enteros
- 2 cebollas blancas grandes
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento verde italiano
- 2 cucharadas de tomate natural triturado
- 2 sobres de tinta de calamar (8g)
- 100 ml de vino blanco seco
- 250 ml de caldo de pescado
- 1 rebanada de pan blanco
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de azúcar
Instrucciones:
- Limpiar los calamares. Retira la pluma, las vísceras y la piel, reservando los tentáculos y las aletas. Nota: La piel puede aportar un tono rojizo que no deseamos en esta salsa negra.
- Trocear el producto. Corta el cuerpo en anillas de unos 2 centímetros. Mantén las piezas de tamaño similar para que se cocinen de forma homogénea.
- Preparar el sofrito. Calienta el aceite y pocha la cebolla picada muy fina junto al pimiento verde durante 15 minutos. Cocina hasta que la verdura esté lacia y brillante.
- Añadir el ajo y tomate. Incorpora el ajo picado y, tras un minuto, el tomate triturado con la pizca de azúcar.
- Freír el pan. En una sartén pequeña, dora la rebanada de pan con un poco de aceite hasta que suene hueca al golpearla.
- Diluir la tinta. Mezcla la tinta con el vino blanco seco. Nota: Esto asegura que el color se distribuya uniformemente por toda la cazuela.
- Incorporar el calamar. Añade los calamares al sofrito y sube el fuego para que suelten su agua durante 5 minutos.
- Verter los líquidos. Añade el vino con la tinta y el caldo de pescado caliente. El aroma a mar debe empezar a subir.
- Añadir el majado. Pica el pan frito en el mortero con un poco de caldo y añádelo a la cazuela.
- Cocción pausada. Tapa y cocina a fuego suave durante 45 minutos. Sigue hasta que la salsa reduzca y espese.