Ingredientes:

  • 400 g de leche condensada
  • 200 ml de crema para batir
  • 125 ml de zumo de limón
  • 5 g de ralladura de limón
  • 200 g de galletas María

Instrucciones:

  1. Vierte la leche condensada y la crema para batir en un bowl frío. Nota: El frío ayuda a que la crema mantenga el volumen.
  2. Bate a velocidad media hasta que la mezcla se vea homogénea y brillante.
  3. Agrega el zumo de limón lentamente mientras sigues batiendo. Nota: Verás que la mezcla espesa casi mágicamente.
  4. Incorpora la ralladura de limón al final y mezcla con una espátula.
  5. Extiende una capa fina de crema en el fondo del molde. Asegúrate de cubrir todas las esquinas.
  6. Coloca una capa de galletas María sobre la crema, ajustándolas para que no queden huecos.
  7. Repite el proceso de capas de crema y galletas, alternando hasta terminar los ingredientes. Nota: Termina siempre con crema para un acabado sedoso.
  8. Alisa la superficie con la espátula para que quede plana.
  9. Cubre con film transparente y refrigera por 4 horas 15 min hasta que al tocar la superficie se sienta firme.