Ingredientes:

  • 800g de pechuga de pollo cortada en cubos de 3 cm
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de pimentón ahumado de la Vera
  • 1 cucharadita de sal de mar
  • 0.5 cucharaditas de pimienta negra molida
  • 2 tazas de ramilletes de brócoli fresco
  • 1 pimiento rojo grande cortado en tiras
  • 1 calabacín mediano cortado en medias lunas
  • 2 zanahorias grandes cortadas en rodajas finas
  • 1 cebolla morada cortada en gajos
  • 1 limón grande (su jugo)
  • 1 diente de ajo rallado
  • 1 pizca de hojuelas de chile
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 200°C. Nota: Una temperatura alta es innegociable para evitar que los vegetales suelten agua.
  2. Seca los 800g de pollo con papel absorbente. Hasta que la superficie no brille por humedad.
  3. Mezcla en un bol grande el pollo con el aceite, sal, pimienta y pimentón. Nota: El masaje asegura que cada fibra esté protegida por la grasa.
  4. Dispón los vegetales en la bandeja sin que se amontonen. Hasta que veas espacios de metal entre ellos.
  5. Añade el pollo a la bandeja distribuyéndolo uniformemente. Nota: No pongas el pollo sobre los vegetales; debe tocar el metal directamente.
  6. Hornea durante 15 minutos a media altura. Hasta que los bordes de la cebolla empiecen a dorarse.
  7. Retira la bandeja y remueve ligeramente con una espátula. Nota: Esto redistribuye los jugos naturales caramelizados.
  8. Hornea 10 minutos adicionales hasta que el pollo esté firme y el brócoli tenga las puntas tostadas.
  9. Rocía el jugo de limón y el ajo rallado inmediatamente al salir del horno. Nota: El calor residual cocina el ajo suavemente sin quemarlo.
  10. Esparce el perejil fresco y las hojuelas de chile antes de dejar reposar 3 minutos.