Ingredientes:
- 1 litro de leche entera
- 1 rama de canela en rama
- piel de limón
- piel de naranja
- 8 yemas de huevo
- 150 g de azúcar blanco
- 40 g de almidón de maíz (Maicena)
- 30 g de azúcar blanco extra para caramelizar
Instrucciones:
- En un cazo de fondo pesado, verter la leche con la canela y las pieles de cítricos. Calentar a fuego medio hasta alcanzar casi el punto de ebullición. Retirar, tapar e infusionar.
- En un bol aparte, batir las 8 yemas de huevo con los 150g de azúcar hasta que blanqueen ligeramente.
- En un vaso de leche fría (que habrás reservado antes), disolver los 40 g de Maizena. Asegúrate de que no haya grumos.
- Colar la leche infusionada y verterla lentamente sobre la mezcla de yemas, removiendo constantemente con varillas manuales para temperar los huevos.
- Devolver la mezcla al cazo y cocinar a fuego medio bajo hasta que veas que la mezcla espesa y brilla. Retira cuando la crema cubra la parte trasera de una cuchara de madera. Debe verse como seda líquida.
- Repartir la crema en 6 cazuelitas de barro. Deja templar a temperatura ambiente antes de llevar a la nevera.
- Refrigera un mínimo de 4 horas. El frío termina de asentar la estructura del almidón.
- Justo antes de servir, espolvorear una capa fina de azúcar sobre la superficie y quemar con un soplete de cocina o hierro candente hasta formar una costra de caramelo crujiente.