Ingredientes:

  • 1 taza (125g) de harina de trigo todo uso, cernida
  • 1 1/4 tazas (300 ml) de leche entera o semidescremada
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharadas (30 ml) de mantequilla sin sal, derretida, más extra para engrasar la sartén
  • 1 cucharada (15g) de azúcar granulada
  • 1/4 cucharadita (1.25 ml) de sal
  • Extracto de vainilla (opcional)

Instrucciones:

  1. Prepara la masa: En una licuadora o tazón, combina la harina, la leche, los huevos, la mantequilla derretida, el azúcar y la sal. Mezcla hasta obtener una masa suave, sin grumos. Si lo deseas, añade un chorrito de extracto de vainilla.
  2. Reposa la masa: Cubre la masa y déjala reposar en el refrigerador durante al menos 15 minutos (o hasta 2 horas). Esto permite que el gluten se relaje, resultando en crepas más tiernas.
  3. Calienta la sartén: Calienta una sartén para crepas o una sartén antiadherente a fuego medio. Engrasa ligeramente la sartén con mantequilla derretida. Puedes probar si la sartén está lista salpicando unas gotas de agua; deben chisporrotear y evaporarse rápidamente.
  4. Vierte y cocina: Con un cucharón, vierte aproximadamente 1/4 de taza (60 ml) de masa en la sartén caliente, inclinando la sartén para extender la masa en un círculo delgado y uniforme.
  5. Cocina el primer lado: Cocina durante 1-2 minutos, o hasta que los bordes comiencen a levantarse y la parte inferior esté ligeramente dorada.
  6. Voltea y cocina el segundo lado: Con una espátula, voltea cuidadosamente la crepa. Cocina durante otros 30-60 segundos, o hasta que el segundo lado también esté ligeramente dorado.
  7. Repite: Repite los pasos 4-6 con la masa restante, apilando las crepas cocidas en un plato. Mantenlas calientes cubriéndolas con papel de aluminio o un paño de cocina limpio.