Ingredientes:

  • 1 taza (125g) de harina de trigo todo uso (harina común)
  • 1 cucharada (15g) de azúcar (opcional, para crepes dulces)
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 1/4 tazas (300ml) de leche entera o semi-desnatada
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharadas (30g) de mantequilla sin sal, derretida y enfriada (o aceite vegetal neutro)
  • Opcional: 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (para crepes dulces)
  • Un poco de mantequilla sin sal o aceite vegetal neutro

Instrucciones:

  1. En un bol grande, mezclar la harina, el azúcar (si se usa) y la sal.
  2. En otro bol, batir la leche, los huevos y la vainilla (si se usa).
  3. Verter la mezcla líquida sobre los ingredientes secos y batir hasta obtener una masa lisa y sin grumos. ¡Como si estuvieras haciendo un gazpacho!
  4. Incorporar la mantequilla derretida y enfriada a la masa y mezclar bien.
  5. Cubrir el bol con papel film y refrigerar la masa durante al menos 30 minutos (esto permite que el gluten se relaje y los crepes queden más tiernos).
  6. Calentar la sartén antiadherente a fuego medio.
  7. Engrasar ligeramente la sartén con mantequilla o aceite.
  8. Verter una pequeña cantidad de masa (aproximadamente 1/4 de taza) en el centro de la sartén caliente.
  9. Inclinar rápidamente la sartén en todas las direcciones para extender la masa de manera uniforme en una capa delgada.
  10. Cocinar durante 1-2 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados. ¡Deben tener un colorcito como los bizcochos de la abuela!
  11. Con cuidado, usar una espátula fina para dar la vuelta al crepe.
  12. Retirar el crepe de la sartén y colocarlo en una rejilla o en un plato apilado con papel de cocina entre cada uno para evitar que se peguen.
  13. Si no los vas a usar inmediatamente, mantenerlos calientes en un horno precalentado a baja temperatura (unos 90°C).