Ingredientes:
- 1 taza (125g) de harina de trigo todo uso (harina común)
- 1 cucharada (15g) de azúcar (opcional, para crepes dulces)
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 1/4 tazas (300ml) de leche entera o semi-desnatada
- 2 huevos grandes
- 2 cucharadas (30g) de mantequilla sin sal, derretida y enfriada (o aceite vegetal neutro)
- Opcional: 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (para crepes dulces)
- Un poco de mantequilla sin sal o aceite vegetal neutro
Instrucciones:
- En un bol grande, mezclar la harina, el azúcar (si se usa) y la sal.
- En otro bol, batir la leche, los huevos y la vainilla (si se usa).
- Verter la mezcla líquida sobre los ingredientes secos y batir hasta obtener una masa lisa y sin grumos. ¡Como si estuvieras haciendo un gazpacho!
- Incorporar la mantequilla derretida y enfriada a la masa y mezclar bien.
- Cubrir el bol con papel film y refrigerar la masa durante al menos 30 minutos (esto permite que el gluten se relaje y los crepes queden más tiernos).
- Calentar la sartén antiadherente a fuego medio.
- Engrasar ligeramente la sartén con mantequilla o aceite.
- Verter una pequeña cantidad de masa (aproximadamente 1/4 de taza) en el centro de la sartén caliente.
- Inclinar rápidamente la sartén en todas las direcciones para extender la masa de manera uniforme en una capa delgada.
- Cocinar durante 1-2 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados. ¡Deben tener un colorcito como los bizcochos de la abuela!
- Con cuidado, usar una espátula fina para dar la vuelta al crepe.
- Retirar el crepe de la sartén y colocarlo en una rejilla o en un plato apilado con papel de cocina entre cada uno para evitar que se peguen.
- Si no los vas a usar inmediatamente, mantenerlos calientes en un horno precalentado a baja temperatura (unos 90°C).