Ingredientes:
- 500g de garbanzos secos
- 1 cebolla blanca mediana, troceada de forma tosca
- 4 dientes de ajo grandes, pelados
- 1 taza generosa de perejil fresco (hojas y tallos tiernos)
- 1 taza generosa de cilantro fresco
- 1 cucharada de semillas de comino tostadas y molidas
- 1 cucharada de semillas de cilantro tostadas y molidas
- 1 cucharadita de pimienta negra recién molida
- 0.5 cucharadita de cayena o pimentón picante
- 2 cucharaditas de sal marina fina
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 2 cucharadas de semillas de sésamo (ajonjolí)
Instrucciones:
- Cubrir los garbanzos secos con al menos el triple de su volumen en agua fría. Dejar reposar a temperatura ambiente entre 18 y 24 horas. Escurrir y secar meticulosamente con un paño.
- Colocar los garbanzos hidratados, la cebolla, el ajo, el perejil y el cilantro en un procesador de alimentos. Procesar mediante pulsos cortos hasta obtener una textura de arena gruesa o migas finas, evitando que se convierta en puré.
- Transferir la masa a un bol y añadir el comino, las semillas de cilantro molidas, la pimienta, la cayena y la sal. Mezclar uniformemente y refrigerar durante 30-60 minutos.
- Justo antes de cocinar, incorporar el bicarbonato de sodio y las semillas de sésamo a la mezcla.
- Formar bolas o discos pequeños con una cuchara de helado o molde de falafel. Freír en abundante aceite a 180°C durante 3-5 minutos hasta que la corteza esté de color caoba oscuro.