Ingredientes:
- 500g de harina de fuerza (mínimo 12% proteína)
- 400ml de agua tibia (aprox. 35°C)
- 10g de sal fina
- 4g de levadura seca de panadero
- 15ml de miel o extracto de malta
- 60ml de aceite de oliva virgen extra
- 30ml de agua para la salamoia
- 2 ramas de romero fresco
- 1 cda de sal en escamas
Instrucciones:
- Disolver la levadura. Mezcla los 400ml de agua tibia con la miel y la levadura seca. Deja reposar 5 min hasta que veas una espuma ligera.
- Mezclado inicial. En un bol grande, pon los 500g de harina y la sal. Vierte la mezcla de agua y 30ml del aceite de oliva. Nota: El aceite inicial ayuda a que la miga sea más tierna.
- Integración. Mezcla con una espátula hasta que no quede harina seca. No amases, solo integra. La masa será muy pegajosa, es normal.
- Primer reposo. Cubre el bol con un paño húmedo y deja descansar 30 minutos a temperatura ambiente.
- Pliegues de refuerzo. Con las manos mojadas, estira un lado de la masa hacia arriba y dóblalo hacia el centro. Gira el bol y repite 4 veces. Nota: Esto desarrolla el gluten sin necesidad de amasar intensamente.
- Levado principal. Tapa de nuevo y deja levar en un lugar cálido durante 1 hora y 30 min hasta que doble su tamaño y veas burbujas en la superficie.
- Preparar la bandeja. Vierte los 30ml restantes de aceite en la bandeja de horno, extendiéndolo bien por los bordes.
- Transferencia y estirado. Vierte la masa en la bandeja. Estírala suavemente hacia las esquinas sin desgasificarla demasiado. Deja reposar 30 min más en la bandeja.
- Ritual de los hoyuelos. Mezcla los 30ml de agua con un chorrito de aceite extra para la salamoia. Vierte sobre la masa. Hunde tus dedos firmemente hasta tocar el fondo de la bandeja para crear los hoyuelos.
- Horneado. Añade el romero y la sal en escamas. Hornea a 220°C durante 25 minutos hasta que esté profundamente dorada y suene hueca al golpearla.