Ingredientes:

  • 226 g Mantequilla sin sal (muy fría, cortada en cubos)
  • 250 g Harina de Trigo (todo uso / repostera), tamizada
  • 200 g Queso Curado Rallado (Manchego, Cheddar añejo o Parmesano)
  • 5 ml Sal fina (1/2 cucharadita)
  • 25 ml Pimienta negra recién molida (1/4 cucharadita)
  • 1 unidad Huevo grande (para barnizar, opcional)
  • 15 - 30 ml Semillas de Sésamo o Pimentón dulce (para espolvorear, opcional)

Instrucciones:

  1. Preparación de la Masa: En un procesador de alimentos (o un bol), combine la harina, el queso rallado, la sal y la pimienta. Pulse 2 o 3 veces para integrar.
  2. Incorporar la Mantequilla Fría: Añada los cubos de mantequilla fría. Pulse en intervalos cortos hasta que la mezcla parezca arena gruesa. Es vital no sobremezclar para mantener la textura crujiente.
  3. Formar y Enfriar: Una vez que la masa se una al presionarla (si es necesario, añada una cucharada de agua helada), forme un disco, envuélvalo en plástico film y refrigere por un mínimo de 30 minutos.
  4. Precalentar y Estirar: Precaliente el horno a 180°C (350°F). Cubra bandejas con papel de hornear. Saque la masa y estírela lo más fina posible, idealmente de 3 a 4 mm de grosor, sobre una superficie enharinada.
  5. Cortar y Barnizar: Use cortadores pequeños. Coloque las galletas en las bandejas, pínchelas con un tenedor para evitar que se hinchen y, opcionalmente, barnícelas con huevo batido y espolvoree sésamo o pimentón.
  6. Hornear: Hornee durante 12 a 15 minutos, rotando la bandeja a la mitad, hasta que los bordes estén dorados.
  7. Enfriar: Retire las galletas del horno y déjelas enfriar completamente sobre una rejilla. Solo estarán verdaderamente crujientes una vez frías. Almacene en un recipiente hermético.