Ingredientes:
- 500 g de garbanzos secos, remojados en agua durante al menos 12 horas
- 1 manojo grande de acelgas frescas (aproximadamente 500g), lavadas y picadas
- 2 dientes de ajo medianos, pelados y picados finamente
- 1 cabeza entera de ajo (sin pelar), cortada por la mitad horizontalmente
- 1 cucharadita colmada de pimentón dulce de La Vera
- 1 cucharadita colmada de cominos en grano
- 400 g de tomate triturado
- 2 rebanadas de pan de barra asentado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Caldo de verduras casero o de brick (aproximadamente 1-1.5 litros)
Instrucciones:
- Escurrir los garbanzos remojados y colocarlos en la olla. Cubrir con agua o caldo y añadir la cabeza de ajo cortada. Cocinar hasta que estén tiernos (aproximadamente 1-1.5 horas en olla tradicional, 20-25 minutos en olla a presión).
- Lavar y picar las acelgas. Cocer las pencas en una cazuela con un poco de agua y sal durante unos 5 minutos. Añadir las hojas y cocinar hasta que estén tiernas (unos 5 minutos más). Escurrir, reservando el agua de cocción.
- Calentar aceite de oliva en una sartén y freír las rebanadas de pan hasta que estén doradas. Retirar y reservar.
- En la misma sartén, añadir el pimentón (¡cuidado que no se queme!) y remover rápidamente. Incorporar el tomate triturado y cocinar a fuego medio hasta que reduzca y espese.
- En la batidora o mortero, combinar el pan frito, los dientes de ajo picados y los cominos. Triturar o machacar hasta obtener una pasta.
- Añadir el majado al sofrito de tomate y cocinar durante unos 5 minutos más.
- Cuando los garbanzos estén tiernos, añadir las acelgas escurridas y la salsa de tomate con el majado. Mezclar bien y cocinar a fuego lento durante unos 7-8 minutos, moviendo la olla en vaivén para que se integren los sabores. Si el guiso está muy espeso, añadir un poco del agua de cocción de las acelgas.
- Dejar reposar el guiso unos minutos antes de servir. ¡Está aún más rico al día siguiente!