Ingredientes:

  • 400 g de garbanzos secos (tipo Pedrosillano o Castellano)
  • 300 g de lomos de bacalao desalado
  • 200 g de espinacas frescas lavadas
  • 1.5 litros de agua o caldo de pescado suave
  • 1 cebolla blanca grande finamente picada
  • 2 dientes de ajo
  • 1 rebanada de pan del día anterior
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • 1 pizca de hebras de azafrán

Instrucciones:

  1. Hidratar los garbanzos. Deja los 400 g de garbanzos en agua tibia con sal during 12 hours. Nota: La sal en el remojo debilita las pectinas de la piel, haciéndolos más tiernos.
  2. Iniciar la cocción. Pon los garbanzos en la olla con el 1.5 litros de caldo caliente. Cocina 45 minutos hasta que cedan al presionarlos con la lengua.
  3. Preparar el sofrito. En una sartén con el AOVE, pocha la cebolla picada hasta que esté traslúcida y dulce.
  4. Tostar el pan. En la misma sartén, fríe la rebanada de pan y los ajos enteros hasta que el pan esté dorado y crujiente como una tostada.
  5. Crear la picada. Machaca en el mortero el pan frito, los ajos, el azafrán y un par de garbanzos cocidos. Nota: Los garbanzos añadidos al mortero ayudan a ligar la pasta.
  6. Aromatizar con pimentón. Añade el pimentón a la cebolla pochada, remueve 5 segundos y vierte inmediatamente un cazo de caldo para que no se queme.
  7. Integrar sabores. Vierte el sofrito y la picada del mortero a la olla principal. Remueve con cuidado para no romper la legumbre.
  8. Incorporar las espinacas. Añade las espinacas frescas. Parecerán muchas, pero se reducirán en menos de 2 minutos.
  9. Cocinar el bacalao. Coloca los 300 g de lomos de bacalao sobre el guiso, con la piel hacia arriba. Cocina 3 minutos y apaga el fuego inmediatamente.
  10. Reposo final. Tapa la olla y deja que el calor residual termine de cocinar el centro del bacalao durante 5 minutos más.