Ingredientes:
- 500 g de queso Philadelphia (a temperatura ambiente)
- 350 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa)
- 250 ml de leche entera
- 150 g de azúcar blanco
- 2 cucharadas de miel, caramelo líquido o mermelada
Instrucciones:
- Batir la nata con la batidora eléctrica hasta que esté ligeramente montada.
- En otro bol, batir el queso Philadelphia, el azúcar y la leche hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
- Añadir la nata montada a la mezcla de queso con movimientos suaves y envolventes.
- Verter la mezcla en el recipiente apto para congelador y congelar durante 1 hora.
- Sacar del congelador y batir de nuevo con la batidora para romper los cristales de hielo.
- Volver a congelar durante otra hora.
- Sacar del congelador y batir de nuevo.
- Incorporar la miel, el caramelo o la mermelada elegida, haciendo vetas en la mezcla con una cuchara.
- Congelar durante al menos 3 horas más, o preferiblemente toda la noche, hasta que el helado esté firme.
- Si el helado está demasiado duro, dejarlo reposar a temperatura ambiente durante unos minutos antes de servir.