Ingredientes:

  • 2 tazas (480 ml) de crema de leche espesa
  • 1 taza (240 ml) de leche entera
  • ¾ taza (150 g) de azúcar granulada
  • ⅛ cucharadita de sal
  • 1 vaina de vainilla, partida por la mitad y raspadas las semillas (o 1 cucharadita de extracto de vainilla de buena calidad)
  • ½ taza (120 ml) de café espresso fuerte, recién hecho (o 2 cucharadas de café instantáneo disuelto en ½ taza de agua caliente)
  • 2 cucharadas (30 ml) de licor de café (opcional, tipo Kahlúa)

Instrucciones:

  1. En una olla mediana, combinar la crema de leche, la leche entera, el azúcar y la sal. Si se usa la vaina de vainilla, agregarla entera a la olla.
  2. Calentar la mezcla a fuego medio, revolviendo constantemente con un batidor hasta que el azúcar se disuelva por completo. No dejar que hierva. Si se usó la vaina de vainilla, retirarla y desecharla.
  3. Retirar la olla del fuego y agregar el café espresso (o el café instantáneo disuelto) y el licor de café (si se usa). Revolver bien para combinar.
  4. Verter la mezcla en un tazón grande, cubrir con film transparente (tocando la superficie para evitar que se forme una costra) y refrigerar por al menos 2 horas, o preferiblemente durante toda la noche, hasta que esté bien fría.
  5. Verter la mezcla en la heladera y seguir las instrucciones del fabricante. Generalmente, esto toma alrededor de 20-30 minutos, hasta que el helado tenga una consistencia suave y cremosa.
  6. Transferir el helado a un recipiente hermético y congelar durante al menos 2 horas para que se endurezca por completo.