Ingredientes:

  • 2 tazas (480 ml) de crema de leche para batir (heavy cream), con al menos 36% de grasa
  • 1 taza (240 ml) de leche entera
  • 3/4 taza (150g) de azúcar granulada
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 6 yemas de huevo grandes (aproximadamente 120g)
  • 6 onzas (170g) de chocolate amargo (70% cacao o más), picado finamente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
  • 1/2 cucharadita de canela molida

Instrucciones:

  1. En una cacerola, combina la crema, la leche, el azúcar y la sal. Calienta a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. No dejes que hierva.
  2. En un tazón, bate las yemas ligeramente. Vierte lentamente un poco de la mezcla caliente de crema sobre las yemas, batiendo constantemente para evitar que se cocinen.
  3. Vierte la mezcla de yemas en la cacerola con el resto de la crema. Cocina a fuego bajo, removiendo constantemente con una espátula o cuchara de madera, hasta que la mezcla espese lo suficiente para cubrir la parte posterior de la espátula (alrededor de 82-85°C o 180-185°F). ¡No dejes que hierva!
  4. Retira la cacerola del fuego y agrega el chocolate picado. Remueve hasta que el chocolate se derrita por completo y la mezcla quede suave.
  5. Incorpora el extracto de vainilla y la canela. Mezcla bien.
  6. Vierte la mezcla en un tazón de metal. Cubre con film transparente, presionando directamente sobre la superficie para evitar que se forme una costra. Refrigera por al menos 4 horas, o idealmente durante toda la noche.
  7. Vierte la mezcla fría en la heladera y sigue las instrucciones del fabricante. Generalmente, toma unos 20-30 minutos hasta que el helado tenga una consistencia suave.
  8. Transfiere el helado a un recipiente hermético y congela por al menos 2 horas antes de servir. Esto permite que se endurezca completamente.
  9. Saca el helado del congelador unos minutos antes de servir para que se ablande un poco.