Ingredientes:

  • 250g de yogur griego natural sin azúcar
  • 1 diente de ajo pequeño rallado
  • 1g de sal marina
  • 4 huevos frescos de granja (aprox. 200g)
  • 15ml de vinagre de manzana
  • 30g de mantequilla sin sal
  • 2g de pimentón de la Vera
  • 1g de escamas de chile Alepo o pul biber
  • 5ml de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Atemperar el lácteo. Mezcla los 250g de yogur griego con el ajo rallado y la sal. Déjalo reposar a temperatura ambiente.
  2. Preparar el agua. Pon a calentar agua en un cazo con los 15ml de vinagre de manzana. No dejes que hierva a borbotones; busca un estremecimiento suave en la superficie.
  3. Filtrar los huevos. Rompe cada huevo en un colador de malla fina sobre un bol. Deja que caiga la clara más líquida durante unos 30 segundos.
  4. Escalfar con mimo. Crea un suave remolino en el agua y deposita el huevo en el centro. Cocina durante 3 minutos hasta que la clara esté opaca pero la yema baile al tocarla.
  5. Secar el exceso. Retira los huevos con una espumadera y posalos un segundo sobre papel de cocina.
  6. Fundir la grasa. En una sartén pequeña, calienta los 30g de mantequilla con los 5ml de aceite de oliva a fuego medio.
  7. Infusionar especias. Cuando la mantequilla empiece a espumar, añade el pimentón y el chile Alepo. Retira del fuego inmediatamente y remueve para que el color sea uniforme.
  8. Montar la base. Reparte el yogur en dos platos hondos, creando un pequeño hueco en el centro con el dorso de una cuchara.
  9. Coronar el plato. Coloca dos huevos sobre la cama de yogur de cada plato con mucho cuidado de no romper la yema.
  10. El toque final. Vierte la mantequilla especiada sobre los huevos y el yogur. Sirve inmediatamente con pan de pita tostado o una buena hogaza de masa madre.