Ingredientes:

  • 12 tubos de manicotti secos
  • 450g de espinacas congeladas, descongeladas y exprimidas
  • 450g de queso ricotta entera
  • 225g de queso mozzarella, rallado
  • 55g de queso parmesano rallado, más extra para adornar
  • 1 huevo grande
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • ½ cucharadita de sal
  • ¼ cucharadita de pimienta negra recién molida
  • ¼ cucharadita de nuez moscada rallada
  • 55g de mantequilla sin sal
  • 55g de harina para todo uso
  • 700ml de leche entera, caliente
  • ¼ cucharadita de sal (para la bechamel)
  • ⅛ cucharadita de pimienta blanca (para la bechamel)
  • Una pizca de nuez moscada rallada (para la bechamel)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 190°C (375°F). Engrasa ligeramente la fuente para hornear.
  2. Exprime bien las espinacas descongeladas para eliminar el exceso de humedad.
  3. Mezcla las espinacas exprimidas, ricotta, mozzarella, parmesano (menos el extra para adornar), huevo, ajo, sal, pimienta y nuez moscada en un cuenco grande.
  4. Derrite la mantequilla en una sartén mediana. Agrega la harina y cocina, revolviendo constantemente, durante 1-2 minutos hasta que esté dorado (roux). Vierte gradualmente la leche caliente, batiendo continuamente para evitar grumos. Cocina hasta que espese y hierva a fuego lento. Retira del fuego y sazona con sal, pimienta blanca y nuez moscada.
  5. Llena una manga pastelera o bolsa Ziploc con la mezcla de espinacas y queso. Corta la punta de la bolsa y rellena cuidadosamente cada tubo de manicotti.
  6. Vierte una capa delgada de salsa bechamel en el fondo de la fuente para hornear. Coloca los manicotti rellenos encima de la salsa. Cubre con el resto de la salsa bechamel. Espolvorea con queso parmesano rallado extra. Hornea durante 35-40 minutos, o hasta que estén dorados y burbujeantes.
  7. Deja reposar durante 5-10 minutos antes de servir. ¡A disfrutar!