Ingredientes:
- 3 1/2 tazas (420g) de harina para todo uso, más para espolvorear
- 1 cucharadita (5ml) de azúcar
- 1 cucharadita (6g) de sal
- 1 paquete (7g o 1/4 oz) de levadura seca activa
- 1 1/2 tazas (360ml) de agua tibia (alrededor de 40-46°C)
- 2 cucharadas (30ml) de aceite de oliva, más para engrasar el tazón
Instrucciones:
- En un tazón grande, disuelva el azúcar y la levadura en agua tibia. Deje reposar durante 5-10 minutos, o hasta que esté espumoso.
- En el mismo tazón, agregue la harina y la sal.
- Agregue el aceite de oliva a la mezcla de levadura. Agregue gradualmente los ingredientes húmedos a los ingredientes secos, mezclando con una cuchara de madera o con las manos hasta que se forme una masa irregular.
- Vuelque la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amase durante 8-10 minutos, o hasta que quede suave y elástica.
- Coloque la masa en un tazón ligeramente engrasado, girándola para cubrirla. Cubra con un paño de cocina limpio y deje reposar en un lugar cálido durante 1-2 horas, o hasta que duplique su tamaño.
- Golpee la masa para desinflarla. Divida la masa por la mitad. Forme cada mitad en una bola.
- Cubra las bolas de masa y déjelas reposar durante 15-20 minutos.
- Sobre una superficie ligeramente enharinada, estire o enrolle cada bola de masa en un círculo de 30 cm (o la forma deseada).
- Transfiera la masa a una piedra para pizza o una bandeja para hornear. Agregue sus ingredientes favoritos.
- Hornee en un horno precalentado a 232°C durante 12-15 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso esté derretido y burbujeante.