Ingredientes:

  • 3 tazas (375g) de harina de trigo, todo uso
  • 1 cucharadita (5g) de levadura seca instantánea
  • 1 cucharadita (6g) de sal
  • 1 1/4 tazas (300ml) de agua tibia
  • 2 cucharadas (30ml) de aceite de oliva virgen extra, más extra para engrasar
  • Harina de sémola o harina de trigo, todo uso (para espolvorear)

Instrucciones:

  1. En un tazón grande, mezclar la harina, la levadura y la sal.
  2. Añadir el agua tibia y el aceite de oliva a los ingredientes secos.
  3. Mezclar hasta que se forme una masa irregular.
  4. Volcar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasar durante 8-10 minutos hasta que quede suave y elástica. Si utiliza una batidora de pie, amasar con el gancho para masa durante 6-8 minutos. La masa debe estar ligeramente pegajosa pero no inmanejable.
  5. Colocar la masa en un tazón ligeramente engrasado, dándole la vuelta para cubrirla. Cubrir con film transparente o un paño húmedo y dejar reposar en un lugar cálido durante 1-2 horas, o hasta que duplique su tamaño.
  6. Desgasificar la masa para liberar el aire. Dividir la masa por la mitad. Formar una bola lisa con cada mitad. Colocar cada bola sobre una superficie ligeramente enharinada (o un tazón engrasado), cubrir con un paño limpio y dejar reposar durante otros 30 minutos.
  7. Precalentar el horno a su temperatura más alta (normalmente 260-290°C) con una piedra para pizza o una bandeja para hornear en el interior.
  8. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estirar suavemente cada bola de masa hasta formar una pizza de 30 cm. Evitar el uso de un rodillo, ya que esto eliminará el aire y dará como resultado una corteza densa.
  9. Transferir cuidadosamente la masa de pizza a una pala para pizza espolvoreada con sémola o harina, o directamente a la bandeja para hornear precalentada. Añadir los ingredientes deseados. ¡No sobrecargar la pizza!
  10. Hornear durante 10-15 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso esté derretido y burbujeante.
  11. Sacar la pizza del horno y dejar enfriar ligeramente antes de cortarla y servirla. Un chorrito de aceite de oliva y una pizca de albahaca fresca nunca están de más.