Ingredientes:

  • 1 kg de fruta fresca de temporada (fresas, melocotones, albaricoques, frambuesas, higos...)
  • 240 ml de agua (o zumo de la misma fruta)
  • Edulcorante al gusto: Stevia, eritritol o xilitol
  • 7 gramos de gelatina neutra en polvo O 4 hojas de gelatina neutra O 1-2 cucharaditas de agar-agar en polvo
  • 1 cucharada de zumo de limón (opcional)
  • Agua hirviendo (para esterilización)
  • Un chorrito de vinagre (para esterilización)

Instrucciones:

  1. Lava, pela (si es necesario) y trocea la fruta en pedazos pequeños. Si usas frutos rojos, simplemente lávalos y retira los tallos.
  2. Coloca la fruta troceada en la cazuela. Añade el agua (o zumo), el edulcorante y el zumo de limón (si lo usas). Mezcla bien y deja reposar durante 30 minutos.
  3. Cocina a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando con la cuchara de madera o silicona. Lleva a ebullición suave, luego reduce el fuego al mínimo y cocina durante 60-90 minutos, o hasta que la mermelada haya espesado. Tritura si deseas una textura más fina. Añade la gelatina o agar-agar (previamente hidratada) unos 30 minutos antes de finalizar. Remueve constantemente.
  4. Para gelatina en hojas, hidrata en agua fría durante 10 minutos antes de añadir a la mermelada apagando el fuego y removiendo hasta disolver.
  5. Comprueba la consistencia: coloca una cucharadita en un plato frío. Si se desliza lentamente y se mantiene compacta, está lista.
  6. Rellena los tarros esterilizados con la mermelada caliente, dejando un pequeño espacio libre. Limpia los bordes y ciérralos herméticamente.
  7. Esteriliza los tarros rellenos en un baño María durante 10-15 minutos (opcional). Saca los tarros con cuidado y déjalos enfriar completamente boca abajo.
  8. Deja enfriar completamente la mermelada antes de consumirla.