Ingredientes:
- 1 kg de fresas frescas, maduras y limpias
- 650 g de azúcar granulada
- El zumo de 1 limón pequeño
Instrucciones:
- Lava, quita los rabitos y trocea las fresas en cuartos.
- Coloca las fresas troceadas en la olla. Añade el zumo de limón y unas cucharadas de azúcar. Remueve bien y deja reposar durante al menos 30 minutos.
- Añade el resto del azúcar a las fresas maceradas. Coloca la olla a fuego medio-alto. Remueve constantemente con una cuchara de madera para evitar que se pegue.
- Una vez que hierva, reduce el fuego a medio-bajo. Continúa cocinando, removiendo con frecuencia, hasta que la mermelada espese.
- Para comprobar si la mermelada está lista, coloca una cucharadita de mermelada en un plato frío. Inclina el plato. Si la mermelada se desliza lentamente y se arruga al empujarla con un dedo, está lista.
- Retira la mermelada del fuego y déjala enfriar ligeramente. Si vas a conservarla, vierte la mermelada caliente en tarros de cristal esterilizados, dejando un pequeño espacio en la parte superior. Cierra bien los tarros.
- Una vez fría, la mermelada estará lista para disfrutar.