Ingredientes:

  • 1 kg de fresas frescas, maduras y limpias
  • 650 g de azúcar granulada
  • El zumo de 1 limón pequeño

Instrucciones:

  1. Lava, quita los rabitos y trocea las fresas en cuartos.
  2. Coloca las fresas troceadas en la olla. Añade el zumo de limón y unas cucharadas de azúcar. Remueve bien y deja reposar durante al menos 30 minutos.
  3. Añade el resto del azúcar a las fresas maceradas. Coloca la olla a fuego medio-alto. Remueve constantemente con una cuchara de madera para evitar que se pegue.
  4. Una vez que hierva, reduce el fuego a medio-bajo. Continúa cocinando, removiendo con frecuencia, hasta que la mermelada espese.
  5. Para comprobar si la mermelada está lista, coloca una cucharadita de mermelada en un plato frío. Inclina el plato. Si la mermelada se desliza lentamente y se arruga al empujarla con un dedo, está lista.
  6. Retira la mermelada del fuego y déjala enfriar ligeramente. Si vas a conservarla, vierte la mermelada caliente en tarros de cristal esterilizados, dejando un pequeño espacio en la parte superior. Cierra bien los tarros.
  7. Una vez fría, la mermelada estará lista para disfrutar.