Ingredientes:

  • 200 g de chocolate negro (70% cacao)
  • 60 ml de agua
  • 4 huevos grandes
  • Una pizca de sal
  • 50 g de azúcar blanca
  • Opcional: 1 cucharadita de extracto de vainilla

Instrucciones:

  1. Combinar el chocolate picado y el agua en un baño María. Remover hasta que el chocolate esté completamente derretido y suave. Retirar del fuego y dejar enfriar ligeramente.
  2. Separar las yemas de las claras.
  3. En un bol, batir las yemas con la mitad del azúcar (25g) hasta que estén pálidas y esponjosas. Incorporar el chocolate derretido a las yemas batidas, mezclando suavemente hasta combinar.
  4. En otro bol, batir las claras de huevo con una pizca de sal hasta que empiecen a formar picos suaves. Añadir gradualmente el resto del azúcar (25g) y continuar batiendo hasta obtener picos firmes y brillantes.
  5. Incorporar un tercio de las claras batidas a la mezcla de chocolate y yemas para aligerar la mezcla. Luego, añadir suavemente el resto de las claras en dos tandas, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba, para no perder el aire.
  6. Verter la mezcla en los vasos o copas individuales. Cubrir con film transparente (tocando la superficie del mousse para evitar que se forme una costra) y refrigerar durante al menos 2 horas, o preferiblemente durante toda la noche.
  7. Antes de servir, decorar con virutas de chocolate, cacao en polvo, frutos rojos, o lo que te apetezca.