Ingredientes:

  • 600 g de pechuga de pollo cortada en filetes finos
  • 100 g de pan rallado Panko
  • 60 g de queso parmesano rallado
  • 120 ml de leche entera
  • 2 huevos grandes
  • 5 g de sal marina
  • 3 g de pimienta negra molida
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 400 ml de salsa de tomate espesa
  • 150 g de queso mozzarella rallado
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 10 g de albahaca fresca picada
  • 2 g de orégano seco

Instrucciones:

  1. Montar estación. Coloca la leche en un plato hondo, los huevos batidos en otro, y el Panko mezclado con 60g de parmesano, sal y pimienta en un tercero. Nota: El orden evita contaminar los platos.
  2. Empanizar pollo. Pasa cada filete por la leche, luego por el huevo y presiona firmemente sobre el pan rallado. Hasta que quede totalmente cubierto.
  3. Sellar carne. Calienta el aceite en sartén antiadherente y dora los filetes por ambos lados. Cocina hasta obtener un color caoba intenso.
  4. Preparar base. Vierte una capa fina de salsa de tomate en una fuente de 20x20 cm. Nota: Esto evita que el pollo se pegue.
  5. Colocar capas. Distribuye los filetes de pollo sellados cubriendo todo el fondo de la fuente.
  6. Cubrir pollo. Vierte el resto de la salsa de tomate sobre el pollo, asegurándote de no inundarlo.
  7. Añadir quesos. Esparce la mozzarella y los 50g de parmesano restantes, decorando con albahaca y orégano.
  8. Hornear pastel. Lleva al horno a 200°C durante 15-20 minutos. Hornea hasta que el queso burbujee y esté gratinado.