Ingredientes:

  • 200 g Queso Feta, desmenuzado
  • 120 g Queso Ricotta, bien escurrido
  • 1 unidad Huevo grande, ligeramente batido
  • 5 g Ralladura de Limón
  • 15 g Menta o Eneldo fresco, finamente picado
  • Pimienta negra, recién molida, al gusto
  • 1 paquete (450 g) Masa Filo (aproximadamente 12 hojas)
  • 115 g Mantequilla sin sal, derretida
  • 10 g Semillas de Sésamo (Ajonjolí), para decorar (opcional)

Instrucciones:

  1. Descongelar la Masa Filo: Si usa masa congelada, descongélela a temperatura ambiente durante 1 hora. Derrita la mantequilla y déjela enfriar ligeramente. Precaliente el horno a 180°C (350°F).
  2. Preparar el Relleno: En un tazón, combine el queso Feta desmenuzado, el queso Ricotta, el huevo batido, la ralladura de limón, la menta/eneldo picado y la pimienta. Mezcle bien hasta que esté homogéneo. No agregue sal, ya que el queso Feta es salado.
  3. Proteger la Masa: Retire la masa filo de su empaque, desenrolle las hojas y cúbralas inmediatamente con un paño de cocina limpio y húmedo para evitar que se sequen.
  4. Crear la Base: Coloque una hoja de masa filo sobre la superficie de trabajo y úntela generosamente con mantequilla derretida usando un pincel. Repita este proceso, colocando una hoja sobre otra y pincelando mantequilla entre cada una, hasta tener una base de 6 a 8 capas.
  5. Distribuir el Relleno: Extienda el relleno de queso de manera uniforme sobre la superficie de la base de masa mantequillada, dejando un borde libre de aproximadamente 2 cm alrededor.
  6. Cubrir la Tarta: Repita el proceso de capas con las hojas restantes de masa filo, creando una capa superior de 6 a 8 hojas, pincelando mantequilla entre cada una. Pincele generosamente la capa superior final.
  7. Cortar y Hornear: Use un cuchillo afilado para cortar la tarta rectangular en 16 cuadrados iguales antes de hornear. Espolvoree las semillas de sésamo (opcional). Hornee durante 18 a 20 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
  8. Servir: Retire del horno y deje reposar unos minutos. Se recomienda servir tibio.