Ingredientes:
- 4 patatas grandes (aproximadamente 800 g)
- Sal al gusto
- Aceite de oliva virgen extra para freír
- 3 tomates rojos maduros (aproximadamente 500 g)
- 1 pimiento verde grande (aproximadamente 200 g)
- 1 cebolla mediana (aproximadamente 150 g)
- 1 calabacín mediano (opcional, aproximadamente 200 g)
- 3 dientes de ajo
- 1-2 cucharaditas de azúcar
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 4 cucharadas (60 ml) de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de pimentón dulce o mezcla de dulce y picante (opcional)
Instrucciones:
- Pela y corta las patatas en bastones gruesos o en trozos para guiso. Lávalas bajo el grifo para eliminar el exceso de almidón, escúrrelas bien y sécalas. Sazónalas con sal.
- Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en la sartén o freidora. Fríe las patatas por tandas hasta que estén doradas y crujientes. Retira las patatas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Pela y pica finamente la cebolla y los ajos. Lava y corta el pimiento verde en trozos pequeños. Si usas calabacín, lávalo y córtalo en dados (con piel si es fina). Pela y pica los tomates (o usa tomate triturado de lata).
- En una cazuela grande, calienta el aceite de oliva virgen extra. Sofríe la cebolla, el ajo y el pimiento a fuego medio hasta que estén pochados (unos 8-10 minutos). Añade el calabacín (si lo usas) y cocina por unos minutos más.
- Incorpora el tomate picado o triturado. Añade el azúcar (si es necesario, para contrarrestar la acidez del tomate), sal, pimienta y pimentón (si lo usas). Cocina a fuego lento, removiendo ocasionalmente, hasta que el sofrito se concentre y espese (unos 15-20 minutos).
- Vierte el sofrito caliente sobre las patatas fritas. Mezcla suavemente para que las patatas se impregnen del sabor del sofrito. Sirve inmediatamente.