Ingredientes:

  • 1 kg patatas pequeñas o medianas, tipo Kennebec o Yukon Gold, bien lavadas
  • 1 cucharada de sal gorda
  • Agua
  • 2-3 dientes de ajo, pelados
  • 1/2 cucharadita de sal gorda
  • 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
  • Opcional: 1 rebanada de pan, sin corteza, remojada en 1 cucharadita de vinagre de vino blanco
  • Opcional: unas ramitas de perejil, finamente picado
  • 1 huevo
  • 2-3 dientes de ajo, pelados
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de zumo de limón o vinagre de vino blanco
  • 1 taza de aceite vegetal o aceite de oliva suave

Instrucciones:

  1. Coloca las patatas en una olla grande, cubre con agua fría y añade sal. Lleva a ebullición y cocina hasta que estén tiernas al pincharlas con un tenedor (unos 25-30 minutos).
  2. Escurre las patatas y déjalas enfriar completamente. Pelarlas mientras aún están un poco calientes es más fácil, pero asegúrate de no quemarte. Una vez que estén lo suficientemente frías para manipularlas, pela y corta en trozos pequeños.
  3. Prepara el alioli: Método Tradicional - Machaca el ajo y la sal en un mortero hasta formar una pasta. Gradualmente, añade el aceite de oliva mientras mueles continuamente con la maza en un movimiento circular. Mantén un movimiento constante y firme para emulsionar. Si lo deseas, añade el pan remojado en vinagre y el perejil, y muele hasta que estén bien incorporados. Añade un poco de leche si está demasiado espeso.
  4. Prepara el alioli: Método Batidora - Combina el huevo, el ajo, la sal y el zumo de limón/vinagre en una batidora. Lentamente, añade el aceite mientras la batidora está en marcha a baja velocidad hasta que se forme una emulsión espesa.
  5. Mezcla suavemente las patatas cocidas con el alioli. Decora con perejil adicional, si lo deseas. Sirve inmediatamente o enfría para más tarde.