Ingredientes:

  • 800 g de costillas de cerdo troceadas
  • 1 kg de patatas de variedad harinosa (Monalisa o Kennebec)
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla blanca grande picada
  • 1 pimiento verde italiano
  • 0.5 pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 800 ml de caldo de carne
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera
  • 1 hoja de laurel seca
  • 1 hebra de azafrán
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto

Instrucciones:

  1. Secar y salpimentar las costillas de cerdo concienzudamente. Nota: La humedad impide que la carne se dore bien.
  2. Sellar la carne en el aceite de oliva a fuego medio alto hasta que se forme una costra dorada.
  3. Retirar la carne y, en ese mismo aceite, añadir la cebolla y los pimientos picados.
  4. Cocinar el sofrito unos 10-12 minutos hasta que la verdura esté tierna y translúcida.
  5. Incorporar el ajo laminado y cocinar 1 minuto más sin dejar que se queme.
  6. Añadir el pimentón fuera del fuego, remover rápido e inmediatamente verter el vino blanco.
  7. Desglasar el fondo rascando con una espátula de madera para recuperar todo el sabor.
  8. Chascar las patatas rompiendo el final del corte con el cuchillo. Nota: Esto libera el almidón.
  9. Rehogar las patatas con el sofrito durante 2 minutos hasta que brillen con el aceite.
  10. Añadir el caldo, la carne, el laurel y el azafrán, cocinando a fuego lento 25 minutos hasta que la patata esté fundente.