Ingredientes:
- 800 g de costillas de cerdo troceadas
- 1 kg de patatas de variedad harinosa (Monalisa o Kennebec)
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla blanca grande picada
- 1 pimiento verde italiano
- 0.5 pimiento rojo
- 2 dientes de ajo laminados
- 100 ml de vino blanco seco
- 800 ml de caldo de carne
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- 1 hoja de laurel seca
- 1 hebra de azafrán
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Secar y salpimentar las costillas de cerdo concienzudamente. Nota: La humedad impide que la carne se dore bien.
- Sellar la carne en el aceite de oliva a fuego medio alto hasta que se forme una costra dorada.
- Retirar la carne y, en ese mismo aceite, añadir la cebolla y los pimientos picados.
- Cocinar el sofrito unos 10-12 minutos hasta que la verdura esté tierna y translúcida.
- Incorporar el ajo laminado y cocinar 1 minuto más sin dejar que se queme.
- Añadir el pimentón fuera del fuego, remover rápido e inmediatamente verter el vino blanco.
- Desglasar el fondo rascando con una espátula de madera para recuperar todo el sabor.
- Chascar las patatas rompiendo el final del corte con el cuchillo. Nota: Esto libera el almidón.
- Rehogar las patatas con el sofrito durante 2 minutos hasta que brillen con el aceite.
- Añadir el caldo, la carne, el laurel y el azafrán, cocinando a fuego lento 25 minutos hasta que la patata esté fundente.