Ingredientes:
- 4 pechugas de pollo, sin hueso ni piel (aprox. 600g)
- Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- 1 cebolla mediana, picada finamente (aprox. 150g)
- 2 dientes de ajo, picados (aprox. 6g)
- 1/4 taza de vino blanco seco (60 ml)
- 1/2 taza de caldo de pollo (120 ml)
- 1/4 taza de mostaza Dijon (60 ml)
- 2 cucharadas de mostaza antigua (30 ml)
- 1/2 taza de crema fresca (nata para cocinar) (120 ml)
- 1 cucharada de perejil fresco picado (opcional, para decorar) (aprox. 5g)
Instrucciones:
- Salpimentar las pechugas de pollo por ambos lados.
- Calentar el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto. Dorar las pechugas de pollo por ambos lados, unos 4-5 minutos por lado, hasta que estén doradas. Retirar el pollo de la sartén y reservar.
- En la misma sartén, agregar la cebolla picada y sofreír hasta que esté transparente, unos 5 minutos. Agregar el ajo picado y cocinar por un minuto más, hasta que desprenda su aroma.
- Verter el vino blanco en la sartén y raspar el fondo para soltar los trozos caramelizados. Dejar que el alcohol se evapore por unos minutos.
- Agregar el caldo de pollo, la mostaza Dijon y la mostaza antigua a la sartén. Mezclar bien y llevar a ebullición.
- Reducir el fuego a bajo, volver a colocar las pechugas de pollo en la sartén, tapar y cocinar a fuego lento durante unos 15-20 minutos, o hasta que el pollo esté cocido y la salsa haya espesado ligeramente.
- Retirar el pollo de la sartén y reservar. Agregar la crema fresca a la salsa y remover hasta que esté homogénea. Cocinar a fuego lento por un minuto más, sin que hierva.
- Verter la salsa sobre las pechugas de pollo y decorar con perejil fresco picado, si se desea. Servir caliente.