Ingredientes:
- 1.5 kg Pollo (Muslo y Contramuslo), cortado en trozos, con piel y hueso
- Sal Marina, al gusto
- Pimienta Negra Molida, al gusto
- 250 ml Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
- 15-20 dientes Ajo, pelados enteros
- 3 a 5 unidades Guindillas Secas (o Chile de Cayena)
- 120 ml Vino Blanco Seco (o Jerez Fino)
- 2 unidades Hojas de Laurel secas
- 2 cucharadas soperas Perejil Fresco, picado finamente
Instrucciones:
- Secar y sazonar los trozos de pollo con papel de cocina. Sazonar generosamente con sal y pimienta negra.
- En una cazuela de fondo grueso, calentar el Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) a fuego medio-alto.
- Sellar el pollo en tandas (sin abarrotar) hasta que esté bien dorado y crujiente por fuera. Retirar y reservar.
- Bajar el fuego a nivel bajo. Incorporar los dientes de ajo enteros y pelados, las hojas de laurel y las guindillas.
- Confitar el ajo lentamente (5-8 minutos) hasta que estén tiernos y ligeramente dorados, asegurándose de que nunca se quemen, ya que amargarían el aceite.
- Subir el fuego a medio. Verter el vino blanco o jerez y raspar el fondo de la cazuela para desglasar. Dejar que el alcohol se evapore (2 minutos).
- Devolver el pollo sellado a la cazuela. Reducir el fuego al mínimo. Tapar parcialmente.
- Guisar a fuego lento durante 25 a 30 minutos, o hasta que el pollo esté muy tierno y se separe fácilmente del hueso.
- Probar la salsa y ajustar el punto de sal si es necesario.
- Retirar la cazuela del fuego y dejar reposar 5 minutos para que los jugos se asienten.
- Servir bien caliente, rociando con el aceite de ajo. Espolvorear generosamente con perejil fresco picado y acompañar con pan rústico.