Ingredientes:
- 4 unidades de Pechugas de pollo grandes, sin hueso ni piel
- 5 ml de Sal Kosher (al gusto)
- 5 ml de Pimienta negra recién molida (al gusto)
- 30 g de Mantequilla sin sal (dividida)
- 30 ml de Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
- 225 g de Champiñones Cremini laminados finamente
- 2 dientes de Ajo picados muy finamente
- 60 ml de Vino blanco seco
- 15 g de Harina de trigo (todo uso)
- 240 ml de Caldo de pollo bajo en sodio (caliente)
- 120 ml de Crema de leche espesa (Nata 35% M.G.)
- 15 ml de Perejil fresco picado (para decorar)
Instrucciones:
- Secar bien las pechugas. Sazonar generosamente con sal y pimienta negra por ambos lados.
- Calentar la mitad de la mantequilla y el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto. Sellar las pechugas 4-5 minutos por lado hasta que estén doradas. Retirar el pollo y reservar en un plato, cubierto ligeramente.
- Reducir el fuego a medio. Añadir el resto de la mantequilla a la sartén. Sofreír los champiñones laminados hasta que hayan soltado su agua y empiecen a caramelizarse (unos 6-8 minutos).
- Incorporar el ajo picado y cocinar solo 1 minuto hasta que esté fragante.
- Verter el vino blanco en la sartén. Raspar bien el fondo para levantar todos los trocitos dorados. Dejar que el vino burbujee y se reduzca a la mitad.
- Espolvorear la harina sobre la mezcla de champiñones y remover bien durante 1 minuto para cocinar el sabor a harina cruda.
- Verter el caldo de pollo lentamente, batiendo constantemente para evitar grumos. Dejar que hierva suavemente hasta que la salsa espese ligeramente (unos 3 minutos).
- Bajar el fuego al mínimo. Incorporar la crema de leche. Probar y ajustar la sal y pimienta. Dejar que se caliente sin que llegue a hervir bruscamente.
- Devolver las pechugas de pollo a la sartén. Dejar cocer suavemente en la salsa 3-5 minutos más, bañándolas con la salsa, hasta alcanzar 165°F/74°C internos.
- Retirar del fuego. Espolvorear con perejil fresco picado antes de servir.