Ingredientes:
- 1 kg de muslos y contramuslos de pollo (con piel y hueso)
- 2 cebollas blancas medianas picadas en brunoise
- 2 dientes de ajo laminados
- 150 ml de vino blanco seco
- 500 ml de caldo de pollo natural bajo en sodio
- 1 hoja de laurel
- 40 ml de aceite de oliva virgen extra
- 50 g de almendras crudas peladas
- 20 g de pan del día anterior
- 2 yemas de huevo XL cocidas
- 15 hebras de azafrán
- 5 g de perejil fresco
- 5 g de sal
- 2 g de pimienta negra molida
Instrucciones:
- Salpimentar el pollo generosamente. En una cazuela con aceite de oliva virgen extra, dorar las piezas a fuego medio-alto hasta que la piel esté crujiente y de un color caoba intenso. Retirar y reservar.
- En la misma grasa del pollo, sofreír la cebolla y el ajo con una pizca de sal a fuego lento hasta que estén transparentes y comiencen a caramelizarse.
- Mientras se cocina la cebolla, tostar las almendras y el pan en una sartén aparte hasta que doren y liberen su aroma.
- Preparar el majado: en un mortero o procesador, triturar el pan frito, las almendras, las yemas de huevo cocidas y el azafrán con un poco de caldo hasta obtener una pasta homogénea.
- Verter el vino blanco en la cazuela para desglasar los jugos, añadir el pollo reservado, el resto del caldo, la hoja de laurel y el majado. Cocinar a fuego medio durante 35 minutos hasta que la salsa reduzca y espese.
- Añadir perejil fresco picado antes de servir para aportar frescura al conjunto.