Ingredientes:
- 100 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 2 dientes de ajo, prensados o picados muy finos
- 2 cucharadas de perejil fresco, picado finamente
- 1 cucharada de cebollino fresco, picado finamente
- 1 cucharadita de tomillo fresco, picado finamente (o 1/2 cucharadita de tomillo seco)
- Ralladura de 1/2 limón
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 4 medias pechugas de pollo deshuesadas y sin piel (o 4 filetes gruesos)
- 1/4 taza de harina de trigo todo uso (maicena para versión sin gluten)
- 2 huevos grandes, batidos con una pizca de sal y pimienta
- 1 taza de pan rallado (panko para un acabado más crujiente)
- Aceite de oliva virgen extra, para freír
- Jugo de 1/2 limón
Instrucciones:
- Combina la mantequilla blanda con ajo, perejil, cebollino, tomillo, ralladura de limón, sal y pimienta.
- Forma un rollo con la mantequilla usando papel film. Congela hasta que esté muy firme.
- Salpimienta las pechugas y rocía con jugo de limón.
- Corta una abertura lateral en cada pechuga (como un bolsillo).
- Corta la mantequilla congelada en rodajas gruesas.
- Rellena cada pechuga con mantequilla. Cierra con palillos si es necesario.
- Pasa las pechugas rellenas por harina, huevo batido y pan rallado (en ese orden). Asegúrate de que estén bien cubiertas.
- Refrigera las pechugas empanizadas por lo menos 30 minutos para que el empanizado se adhiera bien.
- Calienta abundante aceite a fuego medio-alto (175°C/350°F).
- Fríe las pechugas hasta que estén doradas y cocidas por dentro (unos 6-8 minutos por lado). Para pechugas muy gruesas, termina la cocción en el horno a 180°C (350°F) durante 10 minutos.
- Retira las pechugas del aceite y déjalas escurrir sobre papel absorbente.
- Retira los palillos (si los usaste).
- ¡Sirve inmediatamente y disfruta de la explosión de sabor!