Ingredientes:

  • 1.75 kg de pulpo previamente congelado y descongelado
  • 4 patatas medianas tipo Kennebec
  • 3 cucharadas de pimentón de la Vera
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de sal gorda
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cebolla pequeña

Instrucciones:

  1. Lava bien cada tentáculo bajo agua fría para eliminar restos de arena o impurezas.
  2. Llena una olla grande con agua, añade la cebolla y el laurel, y lleva a ebullición fuerte. No eches sal todavía.
  3. Sujeta el pulpo por la cabeza y sumérgelo en el agua hirviendo 3 veces seguidas, manteniéndolo 2 segundos cada vez. Hasta que veas que los tentáculos se rizan con fuerza.
  4. Introduce el pulpo por completo en el agua y mantén a fuego medio alto durante 35 minutos. Hasta que al pinchar la base de un tentáculo oponga una resistencia mínima.
  5. A los 20 minutos de cocción del pulpo, añade las patatas peladas y enteras a la misma olla. Se impregnarán del sabor y color del cefalópodo.
  6. Apaga el fuego y deja el pulpo dentro del agua otros 10 minutos. Hasta que notes que la piel está asentada y no se mueve al tacto.
  7. Saca el pulpo y las patatas. Deja que pierdan el vapor más fuerte durante un par de minutos antes de cortar.
  8. Corta las patatas en rodajas de un centímetro y colócalas formando una cama en el plato de madera.
  9. Con las tijeras, corta los tentáculos en rodajas de unos 2 centímetros sobre las patatas. Los extremos más finos déjalos para el centro.
  10. Espolvorea la sal gorda, el pimentón y termina con un chorreón generoso de aceite de oliva. Hasta que el aceite brille intensamente sobre el rojo del pimentón.