Ingredientes:

  • 1 lámina (250 g) de masa quebrada
  • 500 g de espinacas frescas
  • 150 g de rulo de queso de cabra
  • 3 huevos medianos (M)
  • 200 ml de nata líquida para cocinar (35% materia grasa)
  • 5 g de sal
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 15 ml de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Forra el molde desmontable con la masa quebrada. Presiona los bordes contra las paredes y pincha el fondo con un tenedor. Nota: Guardar en la nevera evita que la masa se encoja al hornear.
  2. Calienta el aceite en una sartén a fuego medio. Echa las espinacas y saltea durante 3-4 minutos.
  3. Pasa las espinacas al colador y presiona fuertemente con una cuchara. Hazlo hasta que no caiga ni una gota de agua.
  4. Bate los huevos con la nata, la sal y la pimienta en un bol hasta que no queden grumos.
  5. Incorpora las espinacas escurridas y la mitad del queso de cabra desmigado a la mezcla.
  6. Vierte todo el relleno sobre la masa que tenías en frío.
  7. Corta el resto del queso de cabra en rodajas y ponlas encima, distribuyéndolas bien.
  8. Hornea a 180°C (350°F) durante 35-40 minutos hasta que la superficie esté dorada y el centro no baile.