Instrucciones:
- Asar los chiles directamente sobre la flama de la estufa, girándolos constantemente hasta que toda la piel esté completamente carbonizada y negra. Usar pinzas.
- Inmediatamente después de asarlos, colocar los chiles en una bolsa de plástico sellada o recipiente tapado por 10-15 minutos para que suden y aflojen la piel.
- Retirar la piel quemada bajo agua fría sin tallar excesivamente. Abrir cada chile, retirar el tallo, las venas y las semillas. Cortar los chiles limpios en tiras finas (rajas) de aproximadamente 1/2 cm de ancho.
- En una sartén a fuego medio, calentar la mantequilla. Agregar la cebolla picada y cocinar hasta que esté transparente (unos 5 minutos). Añadir el ajo y cocinar 1 minuto más.
- Incorporar las rajas de chile poblano al sofrito. Cocinar por 3-5 minutos revolviendo. Sazonar con sal y pimienta.
- Reducir el fuego a bajo. Verter la crema mexicana y revolver suavemente. Si es necesario, añadir un poco de caldo de pollo para aligerar la consistencia.
- Cocinar a fuego muy bajo durante 5 minutos. Probar y ajustar la sazón. Si es necesario, añadir la pizca de azúcar para equilibrar.
- Retirar del fuego e incorporar la mitad del queso rallado, revolviendo hasta que se incorpore ligeramente.
- Servir caliente, espolvoreando el resto del queso fresco o cotija por encima.