Ingredientes:

  • 1 kg de cebollas blancas o amarillas
  • 1 pizca de sal marina
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 20 g de mantequilla sin sal
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 1 cucharadita de agua para desglasar
  • 1 chorrito de vinagre de Jerez (opcional)

Instrucciones:

  1. Pela las cebollas y córtalas por la mitad. Rebana en juliana (plumas finas) de forma uniforme, de unos 2-3 mm de grosor.
  2. Calienta el aceite de oliva y la mantequilla en una sartén amplia de fondo grueso a fuego medio-bajo.
  3. Añade la cebolla a la sartén junto con la sal. Cocina sin tapar para permitir la evaporación del agua y el sudado del vegetal.
  4. Baja el fuego al mínimo y remueve cada 5-8 minutos con una espátula de madera.
  5. Cuando se forme un residuo marrón en el fondo de la sartén, añade una cucharadita de agua para desglasar y reincorporar los sabores a la cebolla.
  6. Continúa el proceso hasta que la cebolla adquiera un tono caoba oscuro y una textura melosa. Opcionalmente, añade el vinagre al final para equilibrar la acidez.