Ingredientes:

  • 500g de harina de trigo común
  • 350ml de agua tibia
  • 10g de sal fina
  • 7g de levadura seca de panadería
  • 5g de azúcar blanca

Instrucciones:

  1. Mezcla los 350ml de agua tibia con los 5g de azúcar y los 7g de levadura seca. Espera 5 minutos hasta que veas una espuma densa en la superficie.
  2. En un bol grande, vierte los 500g de harina y los 10g de sal. Haz un hueco en el centro y añade el líquido activado. Mezcla con una cuchara de madera hasta que no quede harina seca visible en las paredes del bol.
  3. Vuelca la masa sobre una superficie limpia. Amasa estirando y plegando durante 10 minutos hasta que la superficie pase de rugosa a tener un tacto de lóbulo de oreja.
  4. Coloca la bola en el bol aceitado y cubre con un paño húmedo. Deja fermentar en un lugar cálido hasta que doble su volumen inicial.
  5. Presiona la masa suavemente para expulsar el exceso de gas. Dale forma redondeada creando tensión superficial, arrastrando la bola hacia ti sobre la mesa.
  6. Enciende el horno a 220°C con una bandeja vacía en la parte inferior. Debes precalentar al menos 20 minutos para asegurar que el calor sea uniforme.
  7. Con una cuchilla afilada o un cúter, haz un corte rápido de 1 cm de profundidad en la parte superior. Esto guía la expansión del pan y evita que explote por los lados.
  8. Desliza el pan al horno y vierte media taza de agua en la bandeja inferior caliente. Cierra rápido para atrapar el vapor. Hornea por 45 minutos hasta que al golpear la base suene hueco.