Ingredientes:

  • 1 litro de leche entera
  • 120 g de maicena (almidón de maíz)
  • 150 g de azúcar blanca
  • 2 unidades de canela en rama
  • 1 piel de limón y 1 de naranja
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 3 huevos grandes
  • 100 g de harina de trigo
  • 150 ml de aceite de oliva suave
  • Azúcar y canela en polvo

Instrucciones:

  1. Infusionar la leche: Aparta un vaso de leche fría del litro total y pon el resto en una olla. Añade las pieles de limón, naranja, la vainilla y las ramas de canela. Calienta hasta que rompa a hervir.
  2. Reposo aromático: Una vez que hierva, apaga el fuego, tapa la olla y deja que infusione durante 10 minutos. Retira las pieles y las ramas de canela con cuidado.
  3. Preparar la mezcla: En el vaso de leche fría que reservamos, disuelve los 120 g de maicena con las varillas hasta que no quede ni un rastro de polvo.
  4. Espesar la crema: Añade el azúcar a la leche caliente y vuelve a ponerla al fuego. Vierte la mezcla de maicena y leche fría. Cocina a fuego medio bajo sin dejar de remover.
  5. Lograr la textura: Sigue removiendo hasta que la mezcla espese y tenga una consistencia similar a una bechamel densa. Cocina durante 5 minutos más hasta que brille.
  6. Moldear y enfriar: Vierte la masa en una fuente ligeramente engrasada con un poco de aceite. Cubre con film transparente a piel (tocando la masa).
  7. Reposo obligatorio: Deja enfriar a temperatura ambiente y luego lleva a la nevera por al menos 4 horas. Reposa hasta que la masa esté completamente firme.
  8. Cortar y rebozar: Corta la masa en cuadrados o rectángulos de unos 4-5 cm. Pásalos primero por harina y luego por los huevos batidos.
  9. Fritura maestra: Calienta el aceite a 180°C y fríe por tandas. Cocina hasta que estén de un color dorado caoba.
  10. Toque final: Escurre un segundo sobre papel absorbente y, aún calientes, rebózalos en la mezcla de azúcar y canela en polvo.