Ingredientes:

  • 1 kg de patatas de variedad harinosa (Monalisa o Kennebec)
  • 100 g de harina de trigo de todo uso
  • 3 huevos grandes
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra (para freír)
  • 1 cebolla blanca grande
  • 2 dientes de ajo
  • 5 g de perejil fresco
  • 10 hebras de azafrán puro
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 700 ml de caldo de pollo o verduras
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta negra

Instrucciones:

  1. Pelar las patatas y cortarlas en rodajas uniformes de 1 cm de grosor. Secarlas bien con papel de cocina para que el rebozado se adhiera correctamente.
  2. Pasar cada rodaja de patata por harina, sacudiendo el exceso, y luego por el huevo batido con una pizca de sal.
  3. Calentar el aceite de oliva en una sartén y freír las patatas por ambos lados hasta que el rebozado esté dorado y firme. Retirar y escurrir sobre papel absorbente.
  4. En un mortero, machacar los dientes de ajo con el perejil fresco y las hebras de azafrán hasta obtener una pasta homogénea.
  5. En una cazuela amplia, sofreír la cebolla finamente picada con dos cucharadas del aceite de la fritura hasta que esté transparente.
  6. Añadir el vino blanco a la cebolla y dejar reducir durante 2 minutos para que evapore el alcohol.
  7. Incorporar el majado del mortero y el caldo caliente. Mezclar bien para asentar la base de la salsa.
  8. Colocar las patatas reservadas en la cazuela, asegurando que el líquido casi las cubra. Cocinar a fuego lento durante 20-25 minutos hasta que la patata esté tierna y la salsa haya espesado por el almidón y el rebozado.