Ingredientes:

  • 1.2 kg de pollo troceado (muslos y contramuslos con hueso)
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 15 dientes de ajo morado
  • 2 hojas de laurel seco
  • 1 manojo de perejil fresco picado
  • 1 g de sal fina
  • 1 g de pimienta negra molida
  • 1 unidad de guindilla cayena

Instrucciones:

  1. Secar el pollo. Usa papel de cocina para eliminar toda la humedad de la superficie de los 1.2 kg de pollo. Nota: La humedad crea vapor y el vapor impide que la piel se vuelva crujiente.
  2. Salpimentar generosamente. Esparce el gramo de sal y de pimienta sobre cada trozo de carne.
  3. Calentar el aceite. Vierte los 150 ml de aceite de oliva en la sartén a fuego medio alto hasta que veas que empieza a ondular ligeramente.
  4. Sellar la carne. Coloca el pollo con la piel hacia abajo. No lo muevas durante 5 minutos hasta que la piel esté dorada y se despegue sola.
  5. Dorar por todos lados. Voltea los trozos y cocina otros 5 minutos. Retira el exceso de grasa si ves que hay demasiada, pero deja una buena base.
  6. Añadir los ajos y laurel. Incorpora los 15 dientes de ajo laminados, la cayena y el laurel. Cocina 3 minutos hasta que el ajo esté fragante y de color pajizo.
  7. Verter el vino. Añade los 150 ml de vino blanco seco. Raspa el fondo de la sartén con una espátula de madera.
  8. Reducir la salsa. Baja el fuego a medio y deja que el líquido hierva unos 10-12 minutos hasta que el vino se haya reducido a la mitad y la salsa espese.
  9. Toque de perejil. Espolvorea el perejil fresco picado y mueve la sartén en círculos para ligar la grasa con el jugo.
  10. Reposo final. Apaga el fuego y deja asentar 5 minutos antes de servir.