Ingredientes:

  • 500 g de calabaza pelada y troceada
  • 500 ml de caldo de verduras bajo en sodio
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 320 g de arroz Arborio o Carnaroli
  • 100 g de cebolla blanca picada finamente
  • 2 dientes de ajo minced
  • 60 ml de vino blanco seco
  • 40 g de queso parmesano rallado
  • 15 g de mantequilla sin sal
  • 3 g de tomillo fresco o salvia

Instrucciones:

  1. Preparar el puré. Cocer la calabaza en 300 ml del caldo de verduras hasta que esté tierna. Triturar la calabaza con el líquido de cocción hasta obtener un puré liso y sedoso. Reservar los 200 ml de caldo restantes en una olla pequeña a fuego mínimo.
  2. Hacer el sofrito. Calentar 10 ml de aceite de oliva en la cacerola. Saltear la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes, sin dorar. Nota: Si la cebolla se dora, el sabor cambia a dulce caramelo y pierde frescura.
  3. Tostar el grano. Incorporar el arroz y remover durante 2 minutos hasta que el grano se vea ligeramente translúcido en los bordes.
  4. Desglasar. Verter el vino blanco y remover hasta que el alcohol se evapore completamente.
  5. Cocción gradual. Comenzar a añadir el caldo caliente, un cazo a la vez, removiendo constantemente. No añadir más líquido hasta que el anterior haya sido absorbido.
  6. Añadir el sabor. A mitad de la cocción (aproximadamente al minuto 10), incorporar el puré de calabaza y el tomillo, continuando la remoción constante.
  7. Punto al dente. Cocinar hasta que el grano esté tierno pero con el centro firme.
  8. Mantecatura final. Retirar del fuego e incorporar los 15 g de mantequilla y los 40 g de queso parmesano rallado. Remover enérgicamente para lograr la cremosidad característica.
  9. Sazonar. Añadir la sal y la pimienta negra molida al final.