Ingredientes:

  • 2 puerros grandes (parte blanca), en rodajas finas
  • 3 dientes de ajo, laminados
  • 1 cebolla morada mediana, picada en cubos
  • 2 tallos de apio con hojas, picados
  • 300g de repollo blanco, en juliana fina
  • 2 zanahorias medianas, en medias lunas
  • 1 calabacín grande, en cubos de 1 cm
  • 150g de judías verdes, troceadas
  • 2 tomates maduros, rallados
  • 1.5 litros de caldo de verduras sin sodio
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • Pimienta negra y sal marina, al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite de oliva en la olla a fuego medio. Añade los puerros, la cebolla morada y el apio con una pizca de sal. Cocina 8 minutos hasta que la cebolla esté translúcida y brillante.
  2. Incorpora el ajo laminado y la cúrcuma con la pimienta. Remueve constantemente por 1 minuto hasta que el aroma de las especias sea intenso y penetrante. No dejes que el ajo se queme o amargará todo el lote.
  3. Añade el tomate rallado y la hoja de laurel. Cocina 5 minutos hasta que el tomate reduzca y cambie a un rojo oscuro. Este paso es vital para eliminar la acidez cruda del tomate.
  4. Echa las zanahorias, las judías verdes y el repollo. Remueve para que se impregnen bien del sofrito. Vierte el litro y medio de caldo de verduras. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a mínimo y tapa.
  5. Cocina a fuego lento durante 25 minutos. Observa cómo el repollo se vuelve tierno y el caldo adquiere un color dorado vibrante por la cúrcuma.
  6. Agrega el calabacín en cubos. Cocina otros 10 minutos hasta que el calabacín esté tierno pero mantenga su forma. Si lo pones desde el principio, se desintegrará. Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos antes de servir.