Ingredientes:

  • 500 g de fresas frescas
  • 10 g de hojas de menta fresca
  • 60 ml de zumo de limón recién exprimido
  • 150 g de azúcar blanca
  • 120 ml de agua

Instrucciones:

  1. En un cazo pequeño, combinar el agua y el azúcar. Calentar a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva completamente y el líquido esté transparente. Retirar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente.
  2. Lavar las fresas y procesarlas en la batidora junto con las hojas de menta y el zumo de limón hasta obtener un puré homogéneo.
  3. Pasar la mezcla por un tamiz o colador chino para eliminar las semillas de la fresa y asegurar una textura aterciopelada.
  4. Mezclar el puré de fresa y menta con el almíbar ya frío, removiendo suavemente hasta que estén totalmente integrados.
  5. Verter la preparación en un recipiente metálico apto para congelador y llevar al congelador.
  6. Cada 45-60 minutos, sacar el sorbete y batirlo enérgicamente con un tenedor o varillas para romper los cristales de hielo de los bordes hacia el centro.
  7. Repetir el proceso de batido 3 o 4 veces hasta que la mezcla tenga una consistencia espesa y cremosa.