Ingredientes:
- 400g de spaghetti (preferiblemente de trefilado en bronce)
- 150g de guanciale (o panceta) cortado en cubos
- 3 huevos grandes + 1 yema de huevo
- 100g de queso Pecorino Romano rallado
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Sal (solo para el agua de la pasta)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (solo si se usa panceta)
Instrucciones:
- Cocinar la pasta: Llevar una olla grande de agua con sal a ebullición. Añadir los spaghetti y cocinar hasta que estén al dente. Reservar 240 ml del agua de la cocción antes de escurrir.
- Freír el guanciale (o panceta): Mientras la pasta se cocina, calentar el guanciale (o panceta) en una sartén a fuego medio. Cocinar hasta que esté crujiente y dorado, derritiendo su grasa. Retirar el guanciale de la sartén y reservar, dejando la grasa derretida en la sartén. Si utiliza panceta, añada el aceite de oliva extra virgen a la sartén.
- Preparar la salsa: En un bol, batir los huevos, la yema de huevo, el Pecorino Romano rallado y una generosa cantidad de pimienta negra recién molida.
- Combinar la pasta y el guanciale: Escurrir la pasta rápidamente y añadirla a la sartén con la grasa del guanciale derretida. Mezclar para cubrir.
- Emulsionar la salsa: Retirar la sartén del fuego. Verter inmediatamente la mezcla de huevo sobre la pasta caliente, mezclando rápida y continuamente para crear una salsa cremosa. Si la salsa está demasiado espesa, añadir un poco del agua de la cocción de la pasta, una cucharada a la vez, hasta que alcance una consistencia sedosa.
- Servir: Dividir la pasta entre los platos, cubrir con el guanciale crujiente, Pecorino Romano rallado adicional y un poco más de pimienta negra. Servir inmediatamente.