Ingredientes:

  • 400g de spaghetti (preferiblemente de trefilado en bronce)
  • 150g de guanciale (o panceta) cortado en cubos
  • 3 huevos grandes + 1 yema de huevo
  • 100g de queso Pecorino Romano rallado
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Sal (solo para el agua de la pasta)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (solo si se usa panceta)

Instrucciones:

  1. Cocinar la pasta: Llevar una olla grande de agua con sal a ebullición. Añadir los spaghetti y cocinar hasta que estén al dente. Reservar 240 ml del agua de la cocción antes de escurrir.
  2. Freír el guanciale (o panceta): Mientras la pasta se cocina, calentar el guanciale (o panceta) en una sartén a fuego medio. Cocinar hasta que esté crujiente y dorado, derritiendo su grasa. Retirar el guanciale de la sartén y reservar, dejando la grasa derretida en la sartén. Si utiliza panceta, añada el aceite de oliva extra virgen a la sartén.
  3. Preparar la salsa: En un bol, batir los huevos, la yema de huevo, el Pecorino Romano rallado y una generosa cantidad de pimienta negra recién molida.
  4. Combinar la pasta y el guanciale: Escurrir la pasta rápidamente y añadirla a la sartén con la grasa del guanciale derretida. Mezclar para cubrir.
  5. Emulsionar la salsa: Retirar la sartén del fuego. Verter inmediatamente la mezcla de huevo sobre la pasta caliente, mezclando rápida y continuamente para crear una salsa cremosa. Si la salsa está demasiado espesa, añadir un poco del agua de la cocción de la pasta, una cucharada a la vez, hasta que alcance una consistencia sedosa.
  6. Servir: Dividir la pasta entre los platos, cubrir con el guanciale crujiente, Pecorino Romano rallado adicional y un poco más de pimienta negra. Servir inmediatamente.